Después de cuatro meses de formación teórica, hemos completado con éxito nuestro certificado profesional de jardinería. ¡Somos ahora auxiliares de vivero y jardinería! Aunque aún nos queda un largo camino por recorrer, con siete meses de prácticas por delante, estamos emocionados con lo que hemos logrado.
En este período de formación, adquirimos habilidades clave en diferentes áreas de jardinería, desde entender el funcionamiento de un sistema de riego a implementar trabajos de vivero. Aprendimos a transplantar, plantar, entender la germinación de semillas, e incluso dominamos técnicas de injertos y esquejes. Además, adquirimos destrezas manejando máquinas automatizadas como la motosierra, desbrozadora, cortasetos, sopladora y motohazada.
Además, nos familiarizamos con la realización de análisis de diferentes tipos de suelos. Esta habilidad es esencial para comprender las necesidades de cada suelo y así, programar la plantación de una manera más adecuada y eficaz.
Hemos comprendido la importancia de una poda adecuada para asegurar el sano crecimiento de las plantas, manteniendo su estructura natural. Del mismo modo, aprendimos a elaborar compost y hacer composteras, integrando así una forma de reciclar los residuos orgánicos y obtener sustrato de calidad para la plantación.
Durante este tiempo de formación, algunos de nosotros incluso descubrimos que nos gustaría especializarnos en la poda en altura y en técnicas de trepa.
Los últimos meses han sido de mucho aprendizaje para todos nosotros y ahora, estamos ansiosos por llevar todo esto a la práctica. Nuestro próximo objetivo es dar vida y color al pueblo de Cercedilla.
Nuestro plan es plantar muchas flores, restaurar jardines, y plantar árboles. Queremos dejar nuestra huella natural y sostenible, que refleje todo lo que hemos aprendido y seguimos aprendiendo.
Firmado,
Los Estróbilos
vía: Ayuntamiento de Cercedilla.